
¡unch, unch, unch! Te pasas el día con estos ruidos imitando los graves. Ves una luz que no sea blanca o amarilla y las piernas empiezan a moverse solas. Te encantan las fiestas, pero como las que se hacen en casa en ningún sitio. Esta luz de discoteca te va a dar la vida, serás recordado por fiestas legendarias y tu nombre pasará a la historia en tu barrio. Solo te falta un letrero y una barra y lo tienes todo.



